Jose Luis (Pascasio) Mendizabal Yarzabal, Peruene baserria - Herrera
M. J. Intxausti Huizi, E. Arrieta Yarza
Ahora que ya no está, no es fácil hablar de Jose Luis, porque nos va a faltar su réplica, aguda, divertida, no exenta de correcciones y aportando siempre un aire que, cuando nos contaba algo del pasado, conseguía adecuarlo a la realidad del momento, con un toque divertido, fuera o no verdad, dando la sensación de revivirlo de nuevo.
Se ha ido con sus 89 años y, entre nosotras, es el momento para eso de ¿te acuerdas de….? Y sí, nos acordamos. El caserío Peruene, hoy desaparecido como tantas y tantas cosas en Herrera, que se han barrido por decisiones arbitrarias y de quien no ha comprendido nunca la personalidad de Altza, era la tarjeta de presentación de Jose Luis, el de Peruene. No necesitaba apellido.
Jose Luis de pie primero por la izquierda, 1956 (Foto: J.A. Aranburu)
En su relación con Herrera, le recordamos con su carnicería en el pequeño mercado de la Plaza de San Luis. Bajo la amenaza del derribo del mercado, junto con el resto de edificios, iglesia, etc., allá por la década 65-75, la carnicería de Jose Luis, junto a la pescadería de Bitxori Santamarina, fueron los últimos en abandonar sus puestos. Tras ellos, se cerró una puerta más de la historia de Herrera, para no volver a abrirse.
El caserío Peruene siguió varios años más, y sin él, no se podría entender el Herrera que trataba de recomponerse. Cualquier cosa que hiciera falta, ahí estaba el caserío Peruene y Jose Luis. Fiestas, pero también inundaciones, Txabol Sotoa con la cena del toro, que se hacía con fines benéficos, y ponía a la disposición de los grupos de Altza, de Herri Ametsa, el local e incluso colaboraba con el suministro de carne. Su carácter generoso fue decisivo en aquellos momentos, y en los sucesivos, durante años, y los que lo vivimos, no podemos dejar de reflejarlo.
Luego, los tiempos cambian y hay que adaptarse. Así nos vamos alejando de estas situaciones que hoy en día son la base de muchas cosas, pero que se ignoran, a veces por falta de interés, otras por esa idea de vivir el presente como si no hubiera mañana y, mucho menos, pasado.
Los que hemos tenido la suerte de reír y disfrutar entre amigos en un ambiente de lo que fue Herrera, como parte de Altza, seguiremos siendo fieles y procuraremos seguir esa línea que tan claramente nos dejan las personas como Jose Luis y mientras echamos en falta a tantos amigos y amigas, nos gusta empezar nuestras conversaciones con ese ¿te acuerdas de aquella vez que…?
Herrera - Altza Marzo 2025
(Foto: T. Marín)