Korrika 2026
Herripe auzo elkartea
El miércoles 25 de marzo desde muy temprana hora, Altza se preparaba para acoger a la Korrika. Un poco después desde las 8 de la mañana, en el km. 1624, el lekuko fue entregado a Manex Ralla y Amaia Abendaño, en representación de Euskal Giroa, Herrera K.E y la propia Herripe, dirigiéndose por la Plaza de San Luis hacia Larratxo.
Por Herrera pasó dos veces, con el intervalo de más o menos una hora y en todo el recorrido el ambiente fue estupendo. El tiempo entre una y otra visita fue algo parecido a una romería interna, grupos de gente, cafés, buen humor, saludos entre conocidos, con esa impaciencia que da la espera. Poco a poco fuimos tomando sitio en Jose Elosegi hasta el cruce de Bidebieta donde, un poco antes, el lekuko pasó a manos de Nerea Arruti, acompañada de sus compañeras de trabajo. Algo digno de resaltar fue la presencia de los grupos de las niñas y niños de los colegios, sobre todo del Colegio Público de Herrera, en Ederrena, con su gran alegría, sus gritos de ánimo, su diversidad, todos a una por el euskera.
No hicimos nada que no se haya hecho en todo Euskalherria cundo pasa la Korrika, porque ella lleva dentro una emoción que se expresa o se puede interpretar como la esencia del euskera. Por donde pasa, parece que las diferencias desaparecen y se palpa algo que une todas las edades y muchas procedencias. Son momentos en los que se comparte lo más parecido a esa unión que perseguimos siempre. Además tiene esa raíz ancestral de la que podemos enorgullecernos, de cómo se ha ido manteniendo a través de los tiempos de forma oral y de cómo la recibimos para transmitirla a las generaciones futuras.
No diremos que es la única expresión del sentimiento euskaldun, pero este encuentro, pasados los días, nos sigue dejando una sensación de bienestar y una sonrisa.











