Bar Elosegi en Herrera
Herripe auzo elkartea
El domingo 26 de abril de 2026 cerró el Bar Elosegi, después de trece años trabajando. Todo comercio que cierra en un barrio como Herrera es una mala noticia y cuando se trata de un bar, en su persiana echada se contiene una parte de la vida del barrio.
Hace trece años, desde Trintxerpe aparecieron Patxi y Marian, una pareja con ganas, con un buen conocimiento de cocina y a pesar de que los consejos que recibían les hablaban de la poca vida de las calles de Herrera, apostaron por nuestro Barrio.
Poco a poco fueron demostrando sus ganas de trabajar, su empeño y así se fueron ganando a esa parroquia de clientes no muy numerosa, la verdad, pero agradecida y constante.
En estos trece años ha habido cambios en la familia de Patxi y Marian y la última época ha sido Patxi, con la ayuda de su hijo Jon, quien ha llevado las riendas del trabajo. Las crisis y la pandemia no han ayudado mucho, así que finalmente Patxi ha tomado la decisión de cerrar el bar.
Negarse a la evidencia no es bueno, pero es una pena para Herrera que se queda sin eso que tiene una taberna de barrio, sin pretensiones, pero bien llevada por los responsables y muy poco protegida por el Ayuntamiento. Como en tantas cosas del consistorio donostiarra, sus decisiones con los bares tratan de igual manera a todos, sin tener en cuenta la zona. Y esa manera es siempre a favor de las zonas concurridas y suponen más problemas para las nuestras. Herrera es un barrio, de hecho ya no se le considera como tal desde Donostia, que se ha convertido gracias a las intervenciones municipales, forales, etc., en una zona de paso, a pesar del esfuerzo del vecindario, porque las directrices oficiales no corresponden con la fuerza y las ganas de los que se animan a poner un negocio en nuestras calles. Las promociones, servicios de limpieza, permisos de terrazas, vigilancia, ayuda, no son iguales en todas partes. Nuestro comercio no sobrevive a la indiferencia y falta de apoyo de los organismos municipales y autonómicos que, sin embargo, ponen mucho empeño en la protección de estos sectores en otras partes de esta Ciudad.
Quizá porque somos conscientes de tantas dificultades y sabemos lo que perdemos con las bajadas de persianas, podemos valorar y agradecer sinceramente a Patxi, que se ha esforzado tanto, que ha tenido tanta paciencia con todos nosotros y con las normativas. Le deseamos que tenga suerte y que todo le vaya bien. Además, sigue siendo nuestro vecino.
HERRIPE - HERRERA (ALTZA)




