San Luis jaiak - 1964

Herrera, 1964-VI-21, San Luis jaiak.
(Tomas Paulis-en argazkia)

Herrera, 1964-VI-21, San Luis jaiak.
(Tomas Paulis-en argazkia)
Elena Arrieta
Erase una vez un chaval, rondando los 25 años. Una parálisis cerebral le había dejado sin casi movilidad. De expresión muy limitada y habla casi ininteligible. Falta de control muscular. Vivía en Larratxo-Altza. Sus padres, cada vez más mayores y cada vez más cansados, empujaban su silla de minusválido por aceras sin rebajar, coches encima de las aceras, motos a toda velocidad por las mismas, hasta llegar a Herrera para tomar algo en Gaiztarro. Un día, el chaval recibió un regalo: Una magnífica silla con motor. ¡Por fin había llegado el día de recuperar su espacio vital! Ese que tenía invadido con amor, solicitud y cuidados, pero invadido. Y un sábado por la tarde, los padres se quedaron un momento hablando con unos amigos que encontraron a la altura del “Topo”. (gehiago…) »
Dagoeneko bi urte pasa dira Altzako gazteak Gaztetxe baten alde biltzen hasi ginenetik. 1999ko udazkenean hasi ginen elkartzen, kaskoko elizaren inguruan, eta koadrila ezberdinetako jendea biltzen ginen. Danon artean, gazteok gure kontura egin nahi genituen jarduera ezberdinak burutzeko gune baten beharrean ginela ondorioztatu genuen, eta egoera hori aldatzeko gaitasuna eta beharra bagenuenez, gaztenontzako gune ireki baten alde lanean hasi ginen.
Juan José Mancisidor
(Párroco de Herrera)
Así relata una crónica del tiempo:
“El 17 de Octubre de 1907 dos lujosos “autos” pasaban en vertiginosa marcha por la carretera, el de atrás quería pasar al que iba delante.
Con tan mala fortuna guiaron los conductores sus respectivos vehículos que ambos cayeron desde unos 10 metros de altura al valle del riachuelo de Herrera. El caballero, D. Luis de Zappino, propietario de uno de los automóviles, perdió la vida en el terrible accidente.
A la memoria de su finado esposo Doña Teresa Barcaiztegui y Manso levantó en el lugar del siniestro la capilla de San Luis con las habitaciones para el capellán y desde entonces un coadjutor de Altza fijó su residencia en Herrera.
Yendo en auge el puerto de Pasajes, este barrio iba poblándose cada vez más y de día en día se veía la necesidad de una escuela. El Sr. Párroco de Altza . D. Melitón Pagola, Doña Luisa Zappino, madre de D. Luis y Doña Teresa Barcaiztegui, viuda de Zapinno consiguieron del R. Hno. Visitador del Distrito de Baiona-San Sebastían,, Hno. Lucene Adrien, dos Hermanos del Colegio de San Bernardo para que dieran clase a los niños del Barrio, adaptando como se pudo para clases unos locales que sirvieran para la catequesis y reuniones debajo de dicha capilla y casa del capellán.” (gehiago…) »
Altzako Historia Mintegia